Finalizó, más que exitosamente la Conferencia Rails 2009. Y ahora es cuando quienes (si es que hay alguien) están leyendo este post esperan que haga un resumen y que diga qué es lo que más me gustó de estos tres días.

Workshops at Conferencia Rails 2009

Y ahora es cuando yo os cuento que me he vuelto una arisca y que han sido tres días tan impresionantes, que reducirlos a unas pocas líneas en un post de tan poco abolengo les quitaría todo el encanto de un plumazo. Y es cuando os cuento también, que estas conferencias me han dado superpoderes. Como dice @porras, superpoderes de desarrolladora total. He visto flying robots más allá de una primera fila abarrotada. He cocinado como un chef, aunque las recetas no llevaban pepinos de ninguna clase. He visto a gente decir "estos son mis principios pero si no le gustan tengo otros" y "esto es github, pero si quiere ya le digo cómo usar git para no necesitarlo". He visto que a Pablo le gusta el azúcar y sólo me hacen falta un par fila/columna para saberlo. He visto que la política no está ahí sólo para aburrirse y que en el fondo el desarrollo de software es sólo un juego con sus cheats de toda la vida, así que juguemos. He visto que si Rails 3 sale la semana que viene, más de uno llorará de felicidad. He visto charlas relámpago y relampagueantes. He visto fiestas con 4 latas (y ukeleles) y fiestas en el salón de palacio. He visto gente, gente, gente de esta que te alegras de conocer/reconocer/ver/escuchar.

Irish Pub Conferencia Rails 2009

He visto (de verdad y en directo) que personas e interacción están por encima de herramientas y procesos.

Y muchas otras cosas que han protagonizado muchos otros.

Y tengo ideas, ideas, ideas que poner en práctica y practicar, practicar, practicar.

Y tengo gripe (wadus) y una taza.

Y ganas de la conferencia del año que viene.

¿Qué más se puede pedir?